TOP

¿Fútbol para todos?

El 5 de agosto, el diario donde trabajo publicó una columna de mi autoría llamada "Una minoría argentina". Por su contenido, decidí no publicarla en el blog, porque no tenía mucha relación con los temas que suelo postear.
Pero debido al tema del fútbol y los medios, que tanta difusión tuvo en los últimos días, creo que es una buena idea compartirla. Entre las cosas que se analizan, algunos piensan que todos deberíamos pagar para que se vean los partidos de fútbol. Pero no todos los argentinos somos iguales:

Una minoría argentina

Reconozco que soy parte de una minoría en Argentina. Pertenezco a un grupo de personas a las que el fútbol no les apasiona tanto.
Soy miembro, sin quererlo, de una porción de la población que sufrió desde chico (y sigue sufriendo) discriminación por no estar interesado en los acontecimientos vinculados con el balompié.
Soy de esa gente que nunca entendió cómo un partido de fútbol puede amargar tanto a un compañero de trabajo o ser la chispa que enciende burlas groseras, insultos maliciosos y hasta violencia encarnizada.
Confieso que me cansé de las noticias sobre Maradona y hasta me da bronca que lo consideren un dios, por el hecho de llegar a ser una estrella del deporte.
También debo reconocer que, así como hay individuos que se llaman a sí mismos “fumadores sociales” o “bebedores sociales”, en circunstancias muy particulares he llegado a convertirme en un “fan social del fútbol”, porque puedo dejarme llevar por el colorido de los mundiales cada cuatro años o porque, para seguir la conversación del peluquero o el taxista, algunas veces les seguí la corriente.
Es verdad que cuando lo he jugado con amigos, hasta me he divertido mucho. Sin embargo no es un motor que impulse mi vida ni mis estados de ánimo.
Practicar un deporte es muy sano y positivo. Disfrutar de un espectáculo deportivo puede ser hasta una costumbre familiar con tintes muy cordiales. Seguir a un equipo puede ser incluso una tradición divertida. Pero soy de una minoría que no entiende el fútbol, porque en Argentina es un deporte que ya casi ha perdido todo esto. Dejó de ser lo que era para transformarse en excusa para el chisme, los negociados, la violencia (verbal y física) y la decadencia.

1 comentarios:

  1. Absolutamente de acuerdo en todo. Me incluyo. Acá tenés a un par ;-)

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...